El mejor Karma
Afortunadamente usted no puede crear la realidad, solo descubrirla. Si pudiera hacer su voluintad, lo más seguro es que se condenaría, siguiendo la creencia tonta en el pecado y el castigo eterno.
Los mejores resultados de la acción solo se pueden dar si se deja de sabotear la realidad, lo que ya es, independientemente de lo que crea el ego. La pureza de su Ser es total, nunca ha sido afectada por las ilusiones de la creencia en la separación.
Activando la vibración de certeza del Orden Perfecto subyacenente, antes de que se manifieste cualquier cosa, cambia el campo mórfico y lo armoniza con la realidad.
Lo que espera, lo que siente, más que lo que visualiza o quiere, es justamente lo que viene a manifestación, lo que le da forma a su experiencia temporal. Alinear su corazón con la vibración de la verdad, le da coherencia con su propósito superior, Ser Uno con el Todo. Eso activa el campo previo a la manifestación.
Si usted hace a un lado los egos, con su mente transparente, y permite que fluyan las cosas de acuerdo a la Voluntad Una (vea Inteligencia de la Casa de la Influencia, Clave 7), comienza a crear con Dios desde una lógica muy diferente a la del mundo del ego, que es caótico, que cree en amenazas, en castigos, en escasez, en lucha por el poder o el merecimiento, en la necesidad de control, de robo, de abuso, de ocultamiento etc. El video que recomendamos habla sobre:
La Ley de Toth: Fluye, no fuerces, y el Universo estará a tus pies.
Para quien se haya acercado alguna vez al budismo, sabrá que comparte la recomendación hermética de vivir sin deseo, es decir sin apego, sin prisa, sin necesidad y sin esfuerzo; así es como todo funciona en armonía y el Karma deja de ser un aparente castigo, deja de cumplir su función aleccionadora para convertirse en expresión natural de la Volutad Una. La meta es dejar de necesitar metas.
Milagros diría que hay que soltar el control, aceptando que uno nada sabe, y ponerse en manos de Espíritu Santo, que sí sabe quienes somos y lo que es nuestra verdadera Voluntad. Hemos perdido de vista nuestros verdaderos intereses por estar inventando nuestro propio plan de salvación, cuando ya existe uno, que es simplemente distinguir lo falso de lo verdadero (el correcto Discernimiento, Clave 6).